24 d’abril de 2017

Deberíamos ir empezando

He tenido que aguantar muchos comentarios que no quería oir sobre ti: "Jamás encontrarás a un chico cómo él", "la verdad que es el mejor novio que podrás tener nunca en tu vida", "cómo él no hay dos, se le hace querer tanto..."... Y la verdad que por una parte creo que realmente ésto sucede así o almenos aparentemente esto es lo que parece después de haber estado tanto tiempo juntos y bien. Sin discusiones absurdas ni peleas tontas. Pero realmente es cansado oir ésto por mucha razón que puedan llegar a tener.
¿Alguien te dirá algo parecido sobre mi? ¿Alguien realmente piensa que tú también tuviste la misma suerte de tenerme al igual que yo la tuve contigo?
Puede ser que todo esté en mi cabeza, pero no dejo de ser una persona negativa conmigo. No puedo evitar pensar que tampoco hay tantas cosas buenas que puedo ofrecer, a pesar de lo que digan los demás. Puede ser que ésto sea así porque hay ciertas personas que deben mostrar cierto valor hacia mi, y no sólo mi madre. Está claro que la mía se pasa el día alavando lo mucho que me valora y lo genial que soy cómo persona, pero ésto para mi no tiene ningún valor, es óbvio el porqué, es mi madre y me quiere incondicionalmente de lo que yo haga. El problema está que yo debería ser la primera en valorarme, pero es dificil hacerlo cuando toda mi vida se rodea de gente que prefiere callarse las cosas, porque "los sentimientos se demuestran con hechos, no con palabras". Ojalá algún día a alguien se le hubiera ocurrido decirme algo bueno sobre mi, sin acto seguido pedirme algo a cambio, un favor o cualquier tontería que pudiera indicar el "te hago la pelota porque necesito algo de ti", o que simplemente fuera por no verme triste: "no estés así, vales mucho más que para llorar por éstas cosas".
Bien, creo que todos nos merecemos sentirnos valorados por los demás para poder creer en nosotros mismos. Es dificil creer en uno mismo cuando uno mismo se echa la mierda encima porque es lo único que ha aprendido de los demás.
Quizá el problema lo tengo en esperar que los demás me digan que hago bien las cosas; o simplemente ser tan exigente conmigo misma, tanto hasta el punto de no permitirme ni un error y cabrearme por el simple hecho de equivocarme.
¿Cómo empezar a creer en uno mismo?
Ésto me lo pregunto de forma habitual. ¿Cómo puedo empezar a creer en mi misma si me da vergüenza ajena decir algo bueno de mi? Me suena a creída cualquier cosa que pueda sonar a quererme. Entonces ¿cómo me lo monto? ¿Cómo empiezo a creer en mi?
Porqué ojalá, a alguien se le ocurra decirte que soy la mejor chica a la que te encontrarás, y que sin mi no sentirás la vida de la misma forma, que nadie volverá a hacerte sonreir de la forma que yo lo hacía, que yo era la persona más especial que has conocido y que era eso lo que te hacía mantener una sonrisa, cuando tú, siempre has sido un chico serio sin enseñar un solo diente al reir a carcajadas sino era conmigo, que eramos la mañana y la noche y que por eso encajábamos tan bien, porque yo era el sol que hacía brillar tus mañanas y la luna que te arropaba cada noche para hacerte sentir que estabas en casa.
Aunque, si eso ocurre, jamás lo sabré.

25 de març de 2017

Si es A no es B

Llevo una semana comiéndome la cabeza porqué a veces creo que realmente vengo de otro planeta. ¿Qué tan difícil es decir las cosas tal cual son? ¿Por qué hay que dar rodeos, e incluso mentir para conseguir un fin?
He conocido a una chica está semana, y sorprendentemente coincidimos en tantas cosas que asusta. Es cierto que yo me amoldo bastante en diferentes situaciones, o personas, pero ella ha sido algo diferente. Me recuerda a P los primeros días de conocerla, no coincidiamos tanto, pero asustaba la forma de encajar la una con la otra. La srta. Púrpura es diferente, lo sé. Estamos tan de acuerdo en que "A es A, y no pretendas que entienda B" que durante toda la noche que he estado con ella no nos hemos separado la una de la otra solo para hablar de películas, abuelos, y situaciones de malentendidos. Porqué sí, coincidimos en tantas cosas, que hasta nos parecemos en que normalmente la gente de nuestro alrededor nos malinterpreta por nuestra forma de hablar.
Se me hace extraño aún que alguien de fuera se vea tan atraido por mi personalidad que no quiera dejar de oir lo que estoy hablando. Y sorprendentemente ella se quedó a mi lado para decirme lo fascinada que estaba con lo que yo le contaba.
Hablando sobre las malinterpretaciones, casi que a la vez, nos miramos como reafirmando lo que decíamos dándonos cuenta que estabamos hablando con una persona que pensaba igual que nosotras, era sorprendente la exactitud entre su pensamiento y el mio, no variaba en apenas nada.
De repente, durante la noche en que la conocí, ella empezó a sentirse más cansada. Trabaja muchas horas quizá, en dos sitios diferentes. No conozco mucho, porqué apenas hablamos de eso. Pero sentía la necesidad de hacerla sonreir. No sé si era el cansancio, ella me dijo algo que yo debería haber entendido que acababa de ver a alguien que le había hecho sentir mal, o algo parecido, no lo sé. La cosa está en que necesitaba verla bien. Quería que se dejara llevar por la musica, que disfrutara, que sonriera, sobretodo, y que no pensara nada más que en el hecho de estar ahí presente, frente a todos nosotros, pasándolo bien.
La cosa está en que me hizo pensar en éstos últimos días. Me parece que he hecho enfadar a alguien muy cercano a mi, porqué hice algo que no le gustó aún habiéndome ella dicho "no te preocupes, no voy a enfadarme, si tú quieres hacerlo hazlo. Solo que me parece raro, pero no me enfado". Yo entendí textualmente lo que ella me decía (A significa A), ¿por qué iba ella a querer decir otra cosa? Resulta que unos días después volví a ver a G, y le expliqué que finalmente había ocurrido aquello que ella me había permitido hacer. Se mostró incómoda, y algo rara. Le pregunté si se había enfadado. Su respuesta: "no, no me he enfadado, me parece raro, nada más. Quizá si que es mejor que no hablemos de ésto, se me hace raro e imposible no imaginarlo". ¿Por qué iba a enfadarse si me decía que no lo estaba?
Nos pasamos la vida diciendo que "los tios son más simples" o "más sencillos", la verdad que ya no lo sé, pero, ¡joder! ¡se complican mucho menos que nosotras (aunque siempre me excluyo del colectivo y digo "ellas")! Cuando te dicen A, es A, raras veces se refieren a B al decir A; no cómo ellas, que acostumbran a decir "haz lo que quieras", dónde A jamás es A, sino B: "haz lo que quieras" = "Ni se te ocurra hacerlo" ¿Por qué hacen ésto? ¿Por qué no pueden ser claras al decirte lo que piensan? ¿Por qué se complican a ellas y a los de su alrededor? ¿Para qué iban a complicarse la vida, si es mucho mejor que todos se entiendan y las cosas fluyan? Creo que me cuesta (y me v a seguir costando) asimilar que el mundo gira de una forma diferente a la que muchas veces imagino, básicamente porque creo que las cosas pueden ser más sencillas de lo que realmente son, y porqque la mayoría de veces creo que las sutilezas lo único que hacen son estorbar y crear mal entendidos y miedos.

8 de març de 2017

First there was an opportunity then there was a betrayal

Resulta que tenían razón: al final no conocemos a nadie.

Después de un tiempo de encontrarme con P, hablar, salir, reir, llorar e incluso compartir algún que otro secreto, me doy una hostia, en toda la cara, contra aquello que entre las dos habíamos hecho crecer. Contra lo que ella me había hecho creer.

Resulta que después de depositar confianza, supuestamente la una con la otra, ella decide cojer algo más afilado que un puñal y clavarmelo de repente, sin esperarlo, en medio de toda mi espalda, atravesando así todo aquello que guardaba hacia ella: confianza, sinceridad, nostalgia, empatía, ternura... Ella decide romperlo a pedazos, no lentamente, sino de repente y sin esperarlo. ¿O lo esperaba? Bien... Ahora no sabría decir si realmente era algo que podría haber esperado... Quizá si, pero quizá no quería verlo porqué no me gusta creer que la gente, realmente, es mala.

Después de ésta hostia, la única conclusión que saco es la de trust no one, frase conocida, pero no tan bien sabida cómo hasta ahora ni con tanto sentido como en ese momento.

Lo mejor de toda la mierda que me sucede, y lo peor también, es que duele, duele jodidamente fuerte, pero con los días me doy cuenta que el mal sabor de boca que te deja, no es más que algo borroso en un recuerdo. Tenía tanta razón Adri cuando me decía: "Ceci, quizá ahora no lo veas o no quieras creerlo, pero te prometo que el tiempo lo pone todo en su lugar". ¡Y joder si es cierto! Cada día qué pasa duele menos la puñalada. Solo duele si mi otro yo se sienta a tocarla, porque parece que le da algún tipo de placer ver como me retuerzo de dolor. Podría ser tan sencillo cómo dejar de pensar en ello, pero a veces se hace difícil si uno tiene mucho tiempo libre o si te gusta martirizarte, cómo yo hago.

21 de febrer de 2017

-+

He intentado comprender lo que es echar de menos. Pero no tengo ni puta idea.

Puede ser que tenga algún trauma... Mi mejor amiga me lo comentó un día: "Joder... Lo siento... Tu padre te ha creado muchos traumas...". Sabía a qué se refería porqué óbviamente estábamos hablando de algo, concretamente le decía que me es difícil sentir lo que es echar de menos, o como mínimo recordarlo, cuando las veces que lo he sentido por alguien, ese alguien era errónio. Es decir, echaba de menos a mi padre, porqué vivía a unos cuantos miles de km lejos de mi, él siempre me prometía que nos veríamos pronto, pero al final siempre era mentira (por suerte); pero era el hecho de esperarle y decepcionarme por sus mentiras lo que creo que hizo algo en mi, cómo que descontectó alguna cosa.

A pesar de ser una persona que siempre vivo en el pasado, en los recuerdos, y que en parte me guste sentir la melancolía en el pecho, no me hace tener ningún sentimiento de falta a alguien, de vacío sin alguien, o de no sentirme completa. Todo lo contrario. A veces es cierto que pienso "podría quedar ésta tarde con X" pero si sé que se va a hacer difícil vernos, el pensamiento vuela y desaparece sin dejar rastro alguno.

Me gustaría comprender lo que se siente al echar de menos, por si acaso se parece a lo que yo he podido llegar a sentir alguna vez si es que lo he sentido.

¿Pude ser que sentir melancolía sea echar de menos? No sé exactamente si tienen parecido o si uno acompaña al otro. No sé si echar de menos es necesidad de tener o estar. En cualquiera de los casos, puede ser que algún día lo descubra, mientras, procuraré ser feliz o lo que sea que sea eso.

18 de gener de 2017

"El Grito"

Parecía que empezaba bien la semana, pero estamos ya a puto miercoles y parece que vuelve la mierda que intentamos ocultar hace unos años... O quizá más bien dicho, unos meses.

El lunes empezó con una buena nota, y no podía dejar de sonreir en todo el puto día... Comimos mi madre, mi hermano y yo, como de costumbre, en una mesa vieja y con la tele puesta, para no comer en el silencio que odio, dónde se oye masticar a todo el mundo. La cosa está en qué mi madre, al fin, después de que nosotros rogáramos por mucho tiempo que nos lo contara, decidió explicarnos un capítulo de nuestra (nótese la ironía) maravillosa vida. Podríamos poner un título, el cual describiría casi toda la historia: "la deportación de mi puto padre". Se trata de una historia maravillosa, en la que la policía nacional tiene mucho que ver con uno de los mejores regalos de reyes de nuestras vidas (probablemente ése sea el motivo por el cual a mi madre le gusta tanto celebrar los reyes). Se trata de una llamada el 7 de enero de 1998, en la que un policía nacional llama a mi madre para explicarle que tienen a mi padre en un CIE, con la orden de deportarlo a su país, pero lo único que le retiene son unos cuantos juicios que tiene pendientes con mi madre. Mi madre nos cuenta, después de nuestras preguntas con ojos de "cuentanos más, por favor", qué juicios eran, les pone nombre: "el juicio de Vinaròs", "el juicio de Mataró", "el juicio de Blanes". Nosotros le pedimos que nos cuente por qué en diferentes cuidades, aunque ya lo sabemos o almenos lo intuimos.

La historia termina en que mi madre renuncia a todos los juicios, para no tener que verle nunca más en nuestras vidas. Y de momento así se cumple. Llevámos des del '98 sin verle, con la mala suerte de que intenta ponerse en contacto con nosotros, pero son fallidos por nuestra gran voluntad de ignorarle.

El martes empieza bien también, desayunar con la ex de mi ex, y hablar de tantas cosas que nos perdemos entre risas. Comer con mi amiga, la chica de las risitas, risueña de pelo rizado. La tarde no termina nada mal tampoco, peli y manta con un colega.

El miercoles empieza bien, pero obviamente termina como una mierda, sino, no estaríamos aquí. Por la mañana ir a la montaña de mi mejor amiga, con su caballo, su gata y sus perros, cada cual más bonito. Hablamos y reimos y nos pinchamos. Terminamos comiendo lo que ella prepara (con mi ayuda torpe y desorganizada): ensalada con aguacate, zanahoria, atún.... cosas, y tortilla de patatas megabuena. La tarde no va nada mal, el coche en el taller y tirada en el sofá de casa un colega, mientras él mueve su culo arriba y abajo colocando cosas de su casa. Merienda con él (después de recojer el coche del taller) que termina con un pedazo regalo: su libro de Los Angeles Files, en el que me dibuja un sketch rapido de un kiwi comiendose un montón de dulces. Una pasada de dibujo, me deja flipada.

La noche, no termina nada bien. Llegar a casa y encontrarte a tu hermano tirado en el sofá, ya no sabes si es por los porros que se debe haber fumado, por perro que es, o todo mezclado. Llega mi madre y lo único que hay son gritos. Parece que la comida del lunes solo era felicidad en familia efímera, porque el manto que la cubría cae y volvemos a la rutina de sus putos gritos.

Solo oigo a mi madre gritarle, o más bien chillárle (si así se entiende que es un tono más alto), que se largue, que no quiere ni puede verle más. Las respuestas de él son tan solo preguntas: "¿por qué?". Ella no deja de seguir gritando que no aguanta más verlo siempre tirado en el sofá y que se largue al cuarto. No sé si se lo repite 30 veces, tampoco exageraría. Así que decido irme, con la tele de 40" a la casa nueva, a la que nos mudamos dentro de unas semanas. Estoy cansada de ver a mi hermano tirado en el sofá, mirando la tele mientras mi madre está todo el puto día trabajando, para llegar a casa y encontrarse toda la casa hecha una mierda. Parece la misma historia de hace 7-10 años. Gritos constantes.